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Los objetos más insólitos que se sacaron del Riachuelo

  • viernes, 1 de agosto de 2014
  • Unknown
  • Fuente: Diario La Nación



    Heladeras, calefones, colchones y hasta un taxi; las embarcaciones que se ocupan de la limpieza de las costas recolectaron en los últimos cuatro años mil toneladas de basura; LA NACION se sumó a una de las recorridas diarias

    Por Verónica Dema

    niel Sosa no suelta el timón. Para navegar por el Riachuelo hay que estar atento por lo que pueda ir apareciendo. Su compañero Claudio Campi, una especie de copiloto, se siente más liberado para hablar aunque no descuida la cabina del "elefante", la lancha de dos motores que conducen en la recorrida de cada día. "Acá aparece de todo. Si no la impresiona le muestro", dice Campi. Busca su celular en el bolsillo de la campera impermeable anaranjada fluo.

    Ellos ocupan una de las tres embarcaciones que el gobierno de la Ciudad destina, desde hace cuatro años, a la recolección de residuos de la costa porteña del Riachuelo. Según la dirección general de Limpieza del Ministerio de Ambiente y Espacio Público,se recogieron 1000 toneladas de residuos en el tramo ubicado entre Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca, y Puente La Noria.

    Las tareas de limpieza en el Riachuelo comenzaron tras el fallo de la Corte Suprema de la Nación que en 2008 ordenó el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Esta acción se realiza en forma coordinada con un nuevo organismo multijurisdiccional tripartito surgido para ese fin: la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), presidida por el Gobierno nacional, e integrada, también, por el bonaerense y el porteño.

    En la pantalla del celular de Campi aparece en primer plano un hombre muerto flotando en las aguas amarronadas. "Si mira bien tiene dos puntazos en la panza". Se ven los manchones rojos. Aunque el hallazgo ocurrió hace unos meses parece volver a sorprenderse. Cuenta que ellos avisan a Prefectura y se desentienden del tema, aunque no se olvidan.

    En la ciudad, la limpieza del borde del Riachuelo quedó expresamente incorporada a partir de la promulgación de la ley 4120, que contempla un Servicio de Recolección y Limpieza del margen izquierdo del Riachuelo como parte integrante en la concesión de los servicios de limpieza. En 2013, el decreto 170 incorporó la limpieza y recolección diferenciada de estos residuos.

    El responsable del servicio de higiene urbana en el Riachuelo, Angel Grosse, es testigo de que en esas recorridas que realizan de lunes a sábado durante ocho horas encuentran de todo. "Rescatamos más de 50 autos", contabiliza. Mientras la embarcación avanza lenta haciendo trabajar sus dos motores en estas aguas densas, recuerda que desde que lograron limpiar el desarmadero de autos que había en la villa 21/24 se redujo la cantidad de carcasas en la cuenca. "Pero, como acá no dejás de sorprenderte... el otro día encontramos un taxi. Estaba entero", dice. Cuando lo rescataron se enteraron de qué sólo le faltaba el reloj.

    También se ven motos, heladeras, caballos, colchones, sillones que vienen flotando desde algún lugar ignoto hasta la cuenca baja, enumera. La tarea de ellos consiste en recorrer y, cuando detectan residuos, se comunican con la lancha de apoyo; entonces, inician el rescate con sogas. "¿Muertos? Tengo dos", dice. "Apareció uno flotando cerca de Pompeya y el otro pasando Lomas de Zamora. Ahí lo que hacemos es informar a Prefectura, no lo podemos ni tocar nosotros. Después le perdemos la pista", aclara.

    Es un día soleado y la embarcación sigue abriéndose camino entre las aguas; por momentos se ven azuladas. La proa se levanta y, según cómo pegue el viento, llega una llovizna fina. El subsecretario de Áreas Protegidas de la ciudad, Javier García Elorrio, también viaja a bordo. "Cuando empezamos, esto era un mar de plástico", dice; mira hacia el agua, sólo con manchones de basura cada tanto y sin el olor a podrido de antaño. García Elorrio suele sumarse para controlar el trabajo; esta vez, aprovecha a señalar los avances: muestra fotos impresas amplificadas de los lugares que recorre la embarcación y parecen otros.

    ANTES Y DESPUÉS

    Allí donde había parvas de basura, contrasta un parque verde; donde había viviendas haciendo equilibrio en el borde del Riachuelo, ahora hay un césped corto (en el proceso de relocalización que aún continúa las casas precarias son ahora modestos monoblocks que resaltan cinco cuadras hacia adentro), donde no habitaba un pájaro, ahora se pueden fotografiar garzas, patos y teros.

    Esta semana el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, habló del reconocimiento del Banco Mundial con la Argentina por "los importantes avances en la ejecución de la recuperación de la obra de la cuenca Matanza-Riachuelo, con una inversión de 718 millones de dólares"; esto implica un beneficio directo a 7 millones de personas que forman parte de la cuenca.

    "Por ahí algún vecino te decía: 'No me toques esto que se me cae la casa", interviene Grosse, que sigue de cerca el proceso de reciclaje del Riachuelo y sus costas. Las viviendas precarias del ex asentamiento Luján, de la villa 26, Luzuriaga, Magaldi, de la 21/24, Mundo Grúa, El Pueblito y la 27 de Febrero se cimentaban sobre terrenos conformados por basura compacta. En algunos tramos de la villa 26 aún persiste esta situación. "Se van a fin de año con el proceso de localización", informa García Elorrio. Una orden judicial determinó en 2011 que se mudaran 16 barrios de capital y provincia pegados al Riachuelo.

    Pisar los terrenos en donde aún hay viviendas precarias es andar encima de una textura esponjosa conformada por restos triturados de basura: cáscara de huevo, bolsas, manijas de bolsas, césped que crece en el medio, yerba oscura, troncos, trozos de ladrillos, botellas plásticas, otras de vidrio, tapitas de cerveza, paquetes de papas fritas, hojas de árboles, cáscaras de cebolla y más. La humedad se debe a que allí desagotan los baños de las casas, cuyo destino final es el Riachuelo.

    "Acá estén atentos, no den la espalda al barrio. A veces suele haber algunos problemas, nos tiran piedras", comenta García Elorrio cuando la embarcación pasa por la villa 26. "No se preocupen, forma parte del trabajo en el espacio público". Y enseguida le pide a Sosa, que lo escucha desde el timón: "¡Dale, más rápido acá". Le hace señas con la mano de que siga, por si no le quedó claro. En las márgenes del Riachuelo aparecen algunos vecinos, sobre todo chicos. Hay intercambio de saludos, manos en alto y sonrisas. "Ya pasamos los cien metros críticos", dice Javier, respira aliviado.

    Más adelante, continúa una costanera amplia -que no se veía en un recorrido de hace tres años atrás- siempre combinada con objetos flotantes como parte del paisaje. A la altura de Pompeya, una carcasa de heladera tirada a la vera del Riachuelo, más adelante flota un colchón atrapado en una "manga" (un sistema que ayuda a retener la basura en el borde para que sea más fácil la recolección); a unos metros, del lado de Lanús un cartonero se detiene a mirar el barco que pasa, levanta el pulgar como aprobando. Otra heladera sin puerta más allá, un calefón desarmado más adelante. Atrás se ve el puente La Noria en el fin del recorrido.

    DESIGUALDAD AMBIENTAL

    Describe Luis Gusmán en su novela El Peletero, recreando la lucha de vecinos del Riachuelo: "La lancha se acercó a la costa de las destilerías del Dock Sud. Desde la embarcación podían observarse casi a ras de la tierra cruces, cientos de cruces. No era un cementerio humano, era un cementerio ecológico. La gente del asentamiento había hecho un cementerio como señal de denuncia contra la contaminación".

    La socióloga Gabriela Merlinsky, responsable del Grupo de Estudios Ambientales del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la UBA, explica que la cuestión de que la cuenca del Riachuelo esté contaminada es la consecuencia de un proceso social que no puede obviarse. "Suele haber una visión estándar de la cuestión ambiental que tiende a pensar que el comportamiento es único y no importan las clases sociales. Creo que si las sociedades son muy desiguales hay ciertas clases que pueden externalizar los peligros ambientales y hay otras que no pueden ocuparse de la cuestión ambiental porque la sociedad no se ocupó antes de ellos", expone esta experta.

    Y se explaya en el escenario de las villas del área metropolitana: "Las zonas de asentamientos son todas sin planificación urbana, ni siquiera hay recolección de residuos en muchas de ellas. La basura se va acumulando en esquinas, en distintas partes del barrio y llega un punto en que saturan, por eso terminan en el Riachuelo. Pero no es una cuestión de educación".

    Como en la novela de Gusmán, los vecinos de Buenos Aires también protestaron: lo hicieron cuando reclamaron la recomposición del ambiente y la creación de un fondo para financiar el saneamiento. Entonces, se hizo Justicia y algo empezó a cambiar: entre otras cosas, se creó Acumar, se trazaron políticas públicas para la recomposición ambiental, se inició la limpieza y la traza de un camino costero, se cerraron basurales a cielo abierto, se empezaron a controlar industrias, se relocalizaron asentamientos. Merlinsky los reconoce como grandes avances, pero considera que se necesitan varias décadas para ver resultados duraderos.

    A orillas del Riachuelo

  • sábado, 7 de junio de 2014
  • Unknown
  • Fuente: Diario La Nación





    Casi 3 millones de personas residen en forma precaria a la vera del río expuestas a una fuerte contaminación que afecta su salud y su calidad de vida

    "Estamos tomando agua con mierda", se lamenta con vehemencia María Alfaro, delegada vecinal de la manzana 25 de la villa 21-24, una zona lindera al Riachuelo en Barracas. Lo dice mientras muestra los caños rotos de las cloacas en el piso de la zona denominada Meandro de Brian -una de las más afectadas-, de donde se relocalizaron a 59 familias.

    "Tomamos, nos bañamos y cocinamos con agua servida. Hace 9 meses que hicieron la primera relocalización y nos prometieron que iban a dejar todo esto en buenas condiciones, y no sanearon nada. Cuando tiraron abajo las casas de los que se fueron, dejaron los caños de agua y de cloacas sin conectar, y ésta es el agua que sale de la tierra y nos contamina todo", dice Alfaro.

    Este es uno de los tantos padecimientos con los que tienen que convivir las 3 millones de personas asentadas en las orillas del Riachuelo, uno de los 10 lugares más contaminados del mundo, según el reciente estudio publicado por la organización Blacksmith Institute, y difundido junto con la Cruz Verde Suiza. Sobre la cuenca Matanza-Riachuelo, el informe señala que unas "15.000 industrias lanzan efluentes en el río y que los fabricantes de químicos son responsables de más de un tercio de la contaminación. En 2008, el suelo en las orillas del río contenía niveles de cinc, plomo, cobre, níquel y cromo por encima de los niveles recomendados".

    Basurales, pantanos, cloacas desbordadas, humo tóxico, viviendas precarias, falta de servicios básicos, riesgos a la salud y agua contaminada son parte del único paisaje que pueden ver, oler y sufrir.

    Duele en el alma, en la conciencia social, en la propia humanidad, recorrer las calles inundadas de villa Inflamable en Avellaneda, o las de la villa 21-24, dos de las zonas más afectadas por los embates del Riachuelo. El agua no filtra, las cloacas se rebalsan inundando las casas, la basura hace las veces de patio de las casas y hasta se cuela por sus ventanas; el olor nauseabundo llegó para quedarse y las casas -de madera y chapas- tienen casi tantas hendijas como la esperanza de que algún día se van a poder mudar a un lugar mejor.

    Entretanto, las familias pasan sus días atrapadas en este infierno. Los niños se enferman, se les cae el pelo, les sangra la nariz, les duelen los huesos. Y mientras tanto, los reclamos no tienen eco, los plazos se estiran y como los esfuerzos están puestos en reubicarlos, invertir en estos barrios para mejorar su situación actual, no pareciera ser una prioridad.

    * * *

    La cuenca Matanza-Riachuelo tiene una longitud aproximada de 60 km y está conformada por la ciudad de Buenos Aires (CABA) y 14 municipios, entre los cuales se encuentran La Matanza, Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Ezeiza, Gral. Las Heras, Marcos Paz, Merlo, Morón, San Vicente, Pte. Perón, Almirante Brown y Cañuelas.

    Para hacerle frente al enorme grado de contaminación presente en la cuenca, en 2006 se crea la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), un comité autónomo, autárquico e interjurisdiccional que conjuga el trabajo con los tres gobiernos que tienen competencia en el territorio: Nación, provincia de Buenos Aires y de la ciudad. En 2008, la Corte Suprema de Justicia exigió en un fallo histórico la puesta en marcha de acciones que mejoren la calidad de vida de los habitantes de la cuenca, recompongan el ambiente en agua, aire y suelos, y prevengan "daños con suficiente y razonable grado de predicción". A su vez se conformó un cuerpo colegiado para el control del Plan de Saneamiento, liderado por el defensor del pueblo de la Nación e integrado por un grupo de ONG (al estar vacante el puesto de defensor del pueblo de la Nación, el organismo se encuentra acéfalo).

    En este proceso, las jurisdicciones plantearon un plan de relocalización para todas las familias que están en riesgo a zonas en buen estado ambiental, habitacional y de servicios públicos. Si bien se han reubicado a algunas familias, todavía quedan relocalizar a 1334 en la villa 21-24 de Barracas, a 206 en la villa 26 y a 1600 en villa Inflamable, en Dock Sud, Avellaneda.

    La gran concentración de industrias ha provocado, entre otros factores, la contaminación del río con metales pesados como mercurio, cinc, plomo y cromo, entre otros, y las aguas servidas provenientes de las napas saturadas de toda la cuenca. Dicha contaminación conduce a enfermedades que afectan a la población asentada a lo largo del río, como patologías broncopulmonares, asma, enfermedades de la piel, problemas intestinales, altos niveles de plomo en sangre y hasta casos de cáncer o leucemia.

    "Nosotros planteamos la necesidad de una vigilancia epistemológica y de hacer un mapa de riesgo, que incluya situaciones de vulnerabilidad y factores de riesgo ambiental de toda la cuenca para poder determinar cuáles son las zonas más amenazadas. Estos estudios, además de determinar patologías individuales, sirven para detectar patrones generales de riesgo, para identificar las fuentes del problema y proponer posibles soluciones", explica Javier García Espil, coordinador del equipo Matanza-Riachuelo del Área de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Defensoría del Pueblo de la Nación.

    En términos de salud, según el último informe de la Acumar de 2013, existieron 88.470 casos de diarreas durante ese lapso y 65.044 de bronquiolitis en menos de 2 años. En cuanto a los niveles de contaminación, de los 25 pozos relevados, 6 tenían límites de nitratos superiores al límite permitido; existen 61 microbasurales, 17 basurales y 5 macrobasurales, y el 50% de las empresas opera fuera de los parámetros de vuelco definidos por la normativa ambiental vigente.

    Otra mala noticia es que pese al plan de limpieza, el agua del Riachuelo sigue sin oxígeno. A casi seis años del fallo de la Corte Suprema de Justicia sólo siguen vigentes el saneamiento de las márgenes en la Capital y en algunos tramos de la costa bonaerense del río. Y con significativo retraso se realizan las relocalizaciones de población, el diagnóstico de las personas contaminadas y las discontinuas mediciones de contaminación del río.

    "Nuestro planteo es que a diferencia de lo que pasaba en años anteriores, se están haciendo cosas en el Riachuelo. En la zona de La Boca se ve mucha menos basura en el cuerpo del agua y se está abriendo el camino costero que se llama de Sirga. Esto sirve para mejorar los controles porque muchas empresas tenían paredones que iban hasta el río y no se podía ver qué vertían. En las márgenes se está trabajando mucho en la limpieza de basura. Se sacaron muchos barcos hundidos que eran la imagen del olvido y la dejadez del gobierno en relación al Riachuelo", explica Lorena Pujo, coordinadora de la Campaña de Tóxicos de Greenpeace.

    Sin embargo, Pujo sostiene que a pesar de estos avances, los cursos de agua del Matanza-Riachuelo mantienen niveles de contaminación medios y altos en toda su extensión. ¿Cómo puede ser esto? "El problema está en el fondo de la cuestión, y es que se plantean estándares muy bajos en términos ambientales para los desechos de las empresas. Se empezó con un plan de reconversión de industrias, que le pone límites que son bajos y con los cuales no van a dejar de contaminar ni llegar al límite de la capacidad de depuración del río. Hay 500 industrias reconvertidas y no mejoró para nada la situación del agua", concluye Pujo.

    Los riesgos ambientales para los vecinos de la zona son variados y numerosos, como cercanía a basurales, a industrias riesgosas y a cursos de agua contaminados. A este cuadro se suman situaciones de vulnerabilidad social, como la falta de acceso a servicios de agua y cloacas, viviendas precarias y muchas otras necesidades básicas insatisfechas.

    "Los que están expuestos a cuestiones más problemáticas, para nosotros son los que deberían tener más prioridad. Se están haciendo trabajos de remoción de residuos, pero la reconversión de las industrias viene muy lento, y la mejora de la red de agua y cloacas en general se omite en estos barrios informales. Mientras se decide si una familia va a ser relocalizada también hay que tomar medidas de mitigación de riesgo. Si se detecta que hay problemas con el agua, hay que entregar agua segura, y lo mismo con temas de cloacas o de salud. En relación con la calidad de la vivienda también se pueden tomar medidas intermedias, ya que hay muchas patologías que tienen que ver con el contacto con el suelo directo", agrega García Espil.

    * * *

    Al caminar por los barrios se siente la incertidumbre de la gente frente al proceso de relocalización y su angustia ante las condiciones precarias en las que viven. Pero su principal miedo siempre es la salud de los más chicos, que son los que más se ven afectados por afecciones pulmonares, problemas en la piel o altos niveles de plomo en sangre.

    "Los que viven en condiciones más precarias o encima de fuentes de contaminación se quieren ir. Otros que viven en barrios hace muchos años y están arraigados se quieren quedar. Lo que más complica no es la voluntad individual, sino la incertidumbre: muchos no saben por qué los van a relocalizar, adónde ni en qué plazos. Por eso pedimos la formación de mesas de vecinos en cada barrio, para que los puedan informar sobre estos procesos. También hubo problemas con complejos de viviendas que se entregaban en malas condiciones; algunos no tenían gas, casas que se rajaban, que no tenían las instalaciones apropiadas. Entonces hay muchas familias que no se quieren ir en estas condiciones. Por eso lo que pedimos es que se le exija a la Acumar el desarrollo de indicadores que permitan dar por aprobada la entrega de una vivienda sólo en condiciones dignas", propone García Espil.

    Los actores involucrados en este difícil y engorroso proceso señalan que no se ha generado un actuar articulado entre las entidades participantes en temas como el control industrial, la prioridad de obra pública y el saneamiento de basurales.


    Definitivamente hace falta acelerar los plazos para salvar a las miles de familias que tienen comprometido su futuro y su presente.

    Fondos del Riachuelo fueron a Tecnópolis

  • viernes, 22 de noviembre de 2013
  • Unknown
  • Fuente: Diario La Nación



    La Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) desvió $ 33 millones de fondos destinados a limpieza de basurales y programas de salud para la construcción de un stand en Tecnópolis, según denunciaron los representantes del gobierno porteño en ese organismo.

    Se trata del puesto interactivo que la Acumar presentó en 2012 y 2013 de la feria, diseñado y construido por la Universidad de Tres de Febrero (Untref) a un costo de $ 20,8 millones. A ese monto se le deben sumar gastos en folletería, promoción y funcionamiento, contratados en forma directa.

    La erogación fue autorizada por el presidente del ente, Juan José Mussi, y aprobada por los representantes que le responden en su consejo directivo, que avalaron la modificación del presupuesto 2012. Ese cambio se tomó sin el visto bueno de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad, que también integran el organismo.

    Entre las resoluciones de reasignación presupuestaria se encuentra la N° 1173/12 suscripta en el mes de noviembre de 2012 y que llamativamente desapareció. No está en la página web del organismo, ni fue presentada ante las autoridades porteñas y bonaerenses cuando fue requerida. La modificación que allí figura implicó aumentar el presupuesto del organismo en la línea presupuestaria de Fortalecimiento Institucional e Infraestructura en 33 millones de pesos, los que fueron restados de las partidas Limpieza de basurales por $ 23.000.000, y en la de Salud, por otros $ 10.000.000.

    Ni la Ciudad de Buenos Aires ni la provincia de Buenos Aires acompañaron la propuesta de la presidencia, por lo que fue aprobada por mayoría, pero sólo con los votos de los representantes de la Nación.

    El presupuesto de la Acumar aprobado para 2012 ascendió a 652.444.252 pesos.

    La limpieza de las márgenes del Riachuelo y de los basurales que allí proliferan son los ítems de mayor asignación.

    Según la Dirección General de Asuntos Jurídicos de Acumar, el presidente del organismo tripartito que tiene la función de llevar adelante el plan de saneamiento del Riachuelo no cuenta con facultades para efectuar las readecuaciones presupuestarias por él suscriptas, por lo que hubiera correspondido la intervención del Consejo Directivo del organismo.

    "Las operatorias por sumas superiores a los 5 millones de pesos deben pasar por el Consejo de Acumar. Como sabían que esta readecuación no se iba a aprobar se realizó sólo con los votos de la Nación", indicó Silvia Lospennato, representante porteña en el organismo.

    Pero las irregularidades no terminan allí. Es que la Auditoría General de la Nación (AGN) también observó el convenio con la Untref para el diseño y construcción del stand. "Los gastos administrativos que factura la Untref, organismo exento de IVA, a la Acumar, también exento, incluyen un componente impositivo por $ 172.280,68, el cual no se corresponde con las prácticas impositivas vigentes e implica una indebida sobreaplicación de fondos", sostiene el informe de la AGN.

    A estas contrataciones se suma una nueva erogación para Tecnópolis en 2013 que asciende a $ 4.320.000.

    El lunes pasado una resolución de uno de los jueces que reemplazó a Luis Armella, Sergio Torres causó revuelo en el seno del organismo. En ese escrito, realizado tras un sobrevuelo por la cuenca, se hace mención a "gran acumulación de basura en el espejo de agua, microbasurales a cielo abierto en las márgenes que incluían numerosa cantidad de vehículos y autopartes".

    Torres marca en su resolución las inconsistencias y las irregularidades en la contratación de una empresa para limpiar el espejo de agua y las márgenes por parte de la Municipalidad de Avellaneda. Se trata de la firma S&F Global Serv SRL, que, según el expediente cae en una presunta falta de idoneidad para la tarea por la que cobró casi un millón y medio de pesos. "Esa empresa tuvo inicio de actividades con fecha contemporánea a su contratación", al tiempo que "no registró personal en relación de dependencia desde su constitución y hasta el mes de noviembre de 2012", dice Torres.

    Tal como sucedió con otros contratistas el año pasado en el plan de saneamiento, volvieron a aparecer competidoras que no parecen tales. Así S&F Global Serv SRL aparece luego contratando los servicios de Touzón Omar Francisco, uno de los oferentes "con quien, como se dijo, tendría algún grado de vinculación", indicó el juez.

    El Consejo Directivo de Acumar se reunió ayer y decidió dar de baja la licitación cuestionada, al tiempo que se ordenó iniciar un sumario administrativo.

    OPINIONES ENCONTRADAS

    "Estamos en presencia de una situación lamentable y que pone en evidencia, una vez más, la necesidad de contar con sistemas de control y transparencia para la correcta ejecución del presupuesto para el saneamiento del Riachuelo y la propia gestión de la Acumar", indicó Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales.

    El secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, que también preside la Acumar, aseguró la semana pasada que el plan de saneamiento estaba avanzado en un 50 por ciento.

    Esas declaraciones surgieron luego de que se conociera un estudio internacional que daba cuenta de que el Riachuelo estaba entre los 10 lugares más contaminados del mundo.


    El 70% de los basurales que ya habían sido saneados volvió a aparecer, según reconoció la propia Acumar.